sábado, 3 de enero de 2009

De balances, rituales, años nuevos y otras yerbas o simplemente Gracias


Pasaban las horas del último día del año, el 31 de diciembre de 1969. Vivíamos en Abel González 055 en el paradero 21 y medio de la gran avenida, en La Cisterna y luego pasaban los minutos, el tiempo se hacía eterno, mirábamos el reloj, pero por sobre todo la puerta, faltaban 15 minutos para recibir el nuevo año y mi viejo no llegaba. Con mi mamá y hermano en silencio sólo observábamos y esperábamos …mi viejo estaba en la reunión de los partidos de la Unidad Popular donde se esperaba que saliera humo blanco con la candidatura a Presidente del Salvador Allende. De repente 10 minutos antes llegó el papá y todos respiramos profundamente y a los pocos minutos nos abrazamos, lloramos había llegado 1970. Un año que nos cambiaría la vida a todos.

Desde ese día hasta muchos años después, cuando llegaban las 12 de la noche me ardían los ojos y solita, sin que nadie la llamara la lluvia, llegaba a mi rostro… seguramente las reminiscencias y nostalgias sureñas.

Con el tiempo y las vicisitudes de la vida he aprendido a agradecer cada año que se va y feliz de recibir uno nuevo. Somos de una generación privilegiada con grandes triunfos y grandes fracasos y tristezas, somos sobrevivientes, testigos de los momentos más intensos que ha vivido nuestro querido país. Criados en el Partidos y creciendo con la Revolución Cubana. Hemos tenido la capacidad de reinventarnos, sobreponernos, reírnos de todo y de todos, sobre todo de nosotros mismos.

El último día de este 2008 en la oficina nos juntamos, disfrutamos de un rico cocktail que habíamos encargado al Brown, donde mi amiga Laura que siempre está pendiente de cada detalle. Hicimos un pequeño balance, mal que mal para una ONG es difícil mantenerse en estos tiempos, pero terminamos contentos con nuestro trabajo y esperando que este sea mejor, que podamos seguir aportando en Participación Ciudadana, Eficiencia Energética, Manejo de residuos sólidos y bueno a todas esas cosas que nos dedicamos y que algunos creen que son tonteras… finalmente los tontos son ellos no me cabe la menor duda.

En la noche nuestro programa era seguro y garantizado. Antes de salir de casa, por supuesto que desearle feliz año a Bernardo en Moscú, el cual a esa hora hacía ratito que estaba viviendo el 2009. Teníamos buen ambiente, excelente música, para que hablar de la comida… La Habana Vieja donde Keryma y Guillermo se preocupan de cada detalle. Con mis hijos y mi tía Gaby nos dispusimos a pasar una excelente noche. Las mujeres radiantes lucíamos nuestras coronas. Lo mejor de todo fue cuando una señora se acerca a la Tía Gaby y le dice: su majestad permítame saludarla, ella lucía como una verdadera reina.

Las doce, los abrazos, los brindis por: nuevo año y los 50 de la revolución. Alzamos nuestras copas y partimos a la calle a Tarapacá con San Francisco a disfrutar de los fuegos artificiales. Y por supuesto la primera llamada del año… como dice la canción “amores que se vuelven resistentes a los daños … Amores que se esperan al invierno y florecen y en las noches del otoño reverdecen”


Y el día primero de enero ocurrió algo impensado que en definitiva hizo que hoy a primera hora me sentará a escribir estas líneas. En el living de mi casa tres Suárez, así es: Gabriela Suárez Bastidas, Alexandra Suárez Aguilar y bueno la Suárez Indart. Las tres diferentes, con formas de ver la vida y vivirla distinta. Pero, ahí entendí el viejo dicho de la sangre tira. Toda la historia de nuestra familia se concentraba en estas tres suaves y delicadas mujeres, las cuales junto con el apellido las une una fortaleza de hierro ante la adversidad.

Finalmente, no sería yo sino hablara de mi otra gran familia: El Partido Socialista. Hice la misma analogía, independientemente de las discrepancias, rencillas, debilidades y fortalezas; tenemos una historia común, la sangre de muchos corre por nuestras venas y que bueno que pensamos distinto, lo que nos ha permitido madurar y, por cierto, tenemos muchos desafíos para este 2009: El último año de nuestra Presidenta, de materialización y concreción del programa; las primarias con nuestro querido José Miguel Insulza de candidato y, por qué no, a Andrade en la Presidencia del Partido….

Gracias 2008…

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Sí, talvez, ahí vemos, no y otras yerbas o Simplemente siga participando

Talvez esta sea la última nota del año: quedan tan pocos días para que acabe 2008. Pero ya estamos curados de espanto. No se necesita mucho tiempo para que sucedan grandes cosas y, claro, para que todo siga igual. Por lo cual puede y no puede ser la última. Por otro lado, el talvez sirve para todo, y muchos lo emplean como la respuesta “políticamente correcta” más recurrida.

Conversando con un amigo, le contaba lo patético que había resultado mi día. A medida que le iba relatando las circunstancias de la jornada, en ámbitos distintos, con personajes diversos y de diferentes edades, descubrimos la existencia de una constante: la falta de respuestas unívocas a preguntas que se contestan con un SÍ o un NO. Tal como lo lee. Lo único que yo buscaba en los distintos momentos era una “simple respuesta” a un “pregunta concreta”: ¿Puede asistir a la reunión? ¿Me va a entregar la carpeta? ¿Recibió el correo? ¿Podrá responder a la carta que le envié hace más de un mes?

Hablamos con mi interlocutor de los personajes públicos que terminan escudándose en que el jefe de gabinete o secretari@ no les informó, porque, por supuesto, ellos tienen siempre la mejor voluntad de escuchar y atender pero “justo” en ese momento no pueden y esgrimen evasivas como la de “llame a mi oficina”… En el fondo, siga participando.

Me viene a la memoria algo que ocurrió no hace mucho. El presidente del Partido Socialista estuvo en Coyhaique y allí mi amigo Claudio, que vive en la región, le dijo que necesitaba hablar con él. El presidente le manifestó que en eso precisos momentos estaba con la agenda copada, pero que si se acercaba a Santiago lo recibiría de todas maneras. Quiso el destino que pocas semanas después Claudio viajase a Santiago. Fue a la sede, a París, y contó su conversación con el presidente y explicó cuánto tiempo estaría en la capital. Con mucha amabilidad, la secretaria le dijo que no se preocupara que le llamara sin falta para avisarle cuándo lo recibiría. Tiempo después, así fue: era un soleado día en la Patagonia cuando lo llamaron por teléfono para decirle que el viernes siguiente lo pueden atender... Siga participando.

Sin ir más lejos, hace dos días, le pregunté al secretario general del Partido Socialista cuándo podían darme respuesta a una carta que envié hace dos meses. No me explayaré en las excusas y demases. Lo único que pedí fue una respuesta que consistía en un SÍ o un No. Muy circunspecto, me contestó: “Lo estudiaremos, compañera”… Siga participando.

Para evitar suspicacias y malentendidos, quiero precisar que cuando me dirijo a las autoridades partidarias dejo claro que no soy candidata a nada, ni quiero cargo ni nombramiento… sólo una reunión para ver temas políticos concretos.

La verdad es que a estas alturas ya da lo mismo. La celeridad y la diligencia sugen sólo cuando se trata de buscar candidatos y reemplazantes para algún cargo. Todo lo demás es de un profundo y lento estudio ideológico-filosófico-tendencial, que finalmente pasa al olvido por la desidia de los estudiosos y, también, por el agotamiento de los que plantean los temas. Siempre habrá razones de Estado y de alta política (candidatos, pactos, alianzas, nombramientos) que impidan dar respuestas claras.

Lo que ocurre, y parece que ahí está la madre del cordero, es que dos sencillas palabras, una afirmación y una negación, un sí y un no, significan una decisión y un compromiso. Si no fuera así, ya tendríamos, entre otras cosas, candidato presidencial y también estaría en marcha la organización de las primarias. Sin embargo, todo es posible: talvez primarias, quizás acuerdo político. Lo importante es ganar. Y preguntará usted por el ejercicio democrático de elegir candidato, pues ¿qué quiere que le diga?.. Raspe y gane…. Siga participando.

domingo, 7 de diciembre de 2008

De procesiones y otras yerbas o simplemente de Capitán planeta a perro del hortelano


Parece que por fin terminaron las procesiones, las rogativas y la política epistolar. Las últimas manifestaciones estos días estuvieron a cargo de tres diputados socialistas… Venid y vamos todos con flores donde Lagos… podría ser el cántico que les acompañó.

El interés y preocupación por el futuro de la Concertación los debe haber motivados para presentar sus respetos y pleitesías al ex Presidente, ya que sería absurdo pensar que sintieron la necesidad de garantizar sus cupos en las próximas elecciones parlamentarias. Sin embargo, curiosamente uno de los diputados Fulvio Rossi, ha anunciado sus aspiraciones senatoriales, dejando muy claro que “no aceptará que lo bajen”.

Al fin, luego de un periodo de “sí, talvez, no está en mis planes, aún no es el momento, quizás, etc” Ricardo Lagos Escobar dijo que no será candidato, de paso dañó la eventual candidatura de José Miguel Insulza, puso variadas condiciones a la composición de las listas parlamentarias, cuestionó el mecanismo de las primarias y exigió una concertación ordenada. La verdad es que no termina de sorprender el conjunto de exigencias que puso, haciendo caso omiso a los mecanismos partidarios democráticos que se han generado en estos años para la elección de candidatos. Su egocentrismo atenta contra los avances democráticos de estos años.

Los partidos, los parlamentarios, los simples militantes como yo no estuvimos a su altura; no fuimos capaces de garantizarle un retorno triunfante a La Moneda. Nuestra pequeñez se hace patente al querer participar en un juego democrático que a través de una primaria abierta nos permita elegir a nuestro candidato a la Presidencia; participar en la elaboración de un programa que efectivamente nos ofrezca una Constitución que sirva para alcanzar un Estado de Bienestar. Nuestra falta de altura de miras nos hace querer que nuestros representantes en el Parlamento tengan compromisos reales con sus electores y el desarrollo de sus regiones, y no con los cenáculos donde se reparten las candidaturas.

Lagos nos causó bastante daño, pero por suerte no es irreparable: primero, porque no va de candidato; segundo, la capacidad de trabajo de José Miguel Insulza hace que podamos recuperar el tiempo perdido, y tercero, finalmente, será una primaria abierta la que determinará quién será el candidato de la concertación. Resumiendo, la candidatura será resultado de un proceso democrático y no de decisiones o imposiciones.

Eso sí, ahora resta lo más importante: elaborar un programa para encarar los nuevos desafíos y que no sea más de lo mismo.

En cualquier caso: gracias, Ricardo Lagos.