miércoles, 14 de mayo de 2008

De la nostalgia, del día de la victoria y otras yerbas


Hace días ronda por mi cabeza el 9 de mayo. Ese día en una encuesta flash a diferentes personas constaté que no vinculaban la fecha con ningún acontecimiento en particular, salvo aquellos que habíamos vivido en la Unión Soviética. Entonces tenía dos opciones guardar mis nostalgias o compartirlas. Y bueno está claro con cual me quedé.
Más de alguien podría preguntarse ¿y? ¿Qué tiene de particular? A mi memoria vuelven esos 9 de Mayo en Moscú cuando un pueblo entusiasta y orgulloso recordaba con grandes celebraciones el histórico 9 de mayo de 1945 cuando los soviéticos sellaron en Berlín la victoria sobre los fascistas. Vuelven a mi retina los hombres y mujeres que se reencontraban en la plaza Roja y que en sus pechos henchidos de emoción lucían sus condecoraciones.
Hace años no voy por Moscú y me pregunto si funcionó la correa transmisora de la historia y si los jóvenes de hoy se emocionaron tanto como lo hicimos ayer
Cantábamos en ruso:
Día de la victoria
Que lejos estaba de nosotros, como una brasa escondida en la fogata apagada.
Recorrimos millas, quemado y polvorientos, hicimos lo que pudimos por apresurar este día.
Este día de la Victoria con su fuerte olor a pólvora.
Este día festivo con canas en nuestras sienes
Esta alegría con lágrimas en nuestros ojos,
¡Día de la Victoria!
¡Día de la Victoria!

Disfrútala en ruso

Den Pobedy

lunes, 5 de mayo de 2008

De viáticos y otras yerbas o el periodismo entendido como licencia para manipular

No acababa de desvanecerse el aroma de las frambuesas del mostrador, cuando un diario digital, que por cierto tiene ese mismo nombre, vuelve a la carga con “revelaciones” que apuntan contra la ya ex subsecretaria de Transporte Elinett Wolff. Por lo visto, el autor de la nota se ha creído el cuento de que ha sido la potencia de su pluma la que apenas en unas hora hizo caer a una viceministra y se apresura a explotar la veta, denunciando el cobro de un viático de veintisiete mil y pocos pesos, por lo demás, absolutamente legal, al igual que el uso del vehículo fiscal que intenta presentar como un ilícito, cuando no lo es.
El documento está firmado por el ministro de Transportes, afirma el periodista, que al parecer no está en conocimiento de que los viáticos son autorizados por el jefe inmediato, en este caso el titular de la Cartera, y que busca sugerir que René Cortazar pudiera estar implicado en situaciones de dudosa probidad.
La pequeñez de los hechos llevados a la portada de un medio digital es el espejo de nuestra pequeñez país. “Frambuesagate”, vaya, vaya... Por favor, ¡qué pretensiones! Compararse con Carl Bernstein y Bob Woodward, los que sacaron a la luz pública la vinculación de la Casa Blanca con las escuchas telefónicas ilegales en la sede del comité electoral de los demócratas que provocó la caída de Richard Nixon. Un detalle más, y no es baladí: según algunos autores, Bernstein, fue agente de la CIA. Da para pensar, ¿no?