
En el último tiempo me he encontrado con muchas fotos de la Tati e inevitablemente han venido a mi memoria momentos de encuentro. Por eso quisiera compartir con ustedes un texto que escribió mi padre Jaime Suárez Bastidas y que está contenido en su libro “Allende, Visión de un militante”.
Tati tenía un estacionamiento de ternura en los ojos. Una sonrisa transparente le iluminaba, como un chispazo alegre, su expresión habitualmente severa.
Analista fría, fogueada en la actividad partidaria de la vida universitaria de Concepción, había adquirido particular consistencia estudiando –con rigor- materialismo dialéctico. Intelectual, aparentemente tímida, tenía fortaleza y decisión. De carácter, autocrítica y exigente, sabía se afable, vigorosa en los razonamientos y obstinada en los propósitos y en los afectos.
Una empatía extraordinaria relacionaba a Tati con su padre. De la adolescente que admiraba a ese hombre cálido y bromista en la intimidad, a ese papá que sin dudas, la privilegiaba entre sus hijas. Tati va asumiendo, en su proceso de ideologización una ambivalencia de cariño profundo y crítica resuelta. En un respeto, sin discusión, al político que era el “Chicho”, afectada por la Revolución Cubana, se sentía atrapada por la duda de que Salvador Allende llegara a ser un revolucionario pleno. ¿Por qué? Porque cuestionaba los procedimientos políticos que se expresaban en un electoralismo inútil, estéril
Tati es una figura representativa de esa década del sesenta. Expresaba su realismo en la búsqueda de lo imposible. Su modestia la hace aparecer siempre en una forma de actividad silenciosa, discreta, ajena a la figuración, contraria a todo exhibicionismo. De manera eficiente entrega su aporte sin medida a los movimientos revolucionarios de América Latina.
El 22 de enero la UP proclama candidato a Salvador Allende. Tati le deja esa noche, en el velador, una carta plena de cariño pero de un definido tono crítico. En ella le fundamenta su gran escepticismo respecto a la vía chilena al socialismo y sin dudar de la consecuencia de su padre, reitera su convencimiento de que la construcción de la sociedad socialista en Chile, necesariamente va a requerir de la lucha armada. Tati está más próxima la interpretación que los revolucionarios cubanos hacían de la situación chilena: el diagnóstico formulado por la UP estaba errado, era inviable un proyecto político de construcción del socialismo por la vía pacífica.
Esa convicción de Tati no la abandonó jamás. Sin embargo, ello no afectó la entrega absoluta a los trabajos del gobierno al lado del presidente.
De diferentes escenas vividas, en diferentes tiempos, recupero algunos momentos o rasgos de Tati.
Debí viajar a Cuba. Allende inmediatamente proclamado candidato por la UP, fue invitado a la isla porque querían conocer, de él mismo, lo que significaba su candidatura. Como los trabajos iniciales de la campaña no le permitían hacerlo le propuso a Aniceto que fuese yo, Con mi nombre, evitaba susceptibilidades partidarias por ser yo, en ese instante, subsecretario del partido y a él le era posible integrar con José Tohá el resto de la delegación.
Tati me “preparó” para el viaje. Era mi primera tarea política internacional de tan alto nivel. Ella, con seguridad y paciencia, me enseño innumerables aspectos de la vida política cubana. Por otra parte, en esa misión, aprendí a admirar la calidad humana de Tohá, porque en la gira, pese a su mayor experiencia y a ser un político mucho más avezado, nunca dejó de atribuirme una jefatura formal y de cuidar, particularmente, que ese aspecto fuese percibido así. No había territorio para pequeñeces en el alma de Tohá.
Más adelante, cuando hacía muy poco tiempo que estábamos en el gobierno, debí recurrir a Tati. Mientras Allende se encontraba en altamar, invitado por la Armada para presenciar unos ejercicios, se produjo un lamentable incidente entre jóvenes comunistas y miristas en Concepción. El episodio del enfrentamiento significó la muerte de Arnaldo Ríos y la generación de un clima que presagiaba poco menos que una posible batalla campal entre ambos sectores, ubicados en sus respectivas sedes.
En esas circunstancias, la única forma de comunicarme con Miguel Enríquez para cumplir las instrucciones de Allende –conforme una tensa entrevista radial que sostuvimos, él desde un crucero y yo en la sala de radio de Quinta Normal- fue solicitarle a Tati su colaboración. Esa noche nos reunimos en casa de un amigo mío, Enríquez, Jorge Inzunza, Tati y yo. Fue una reunión dramática. Tati otorgó a tan difícil sesión una sensación de control, de vigor, que ayudó a que arribara la madrugada y saliera luz en un debate que impidió que la sangre llegara al río.
La última entrevista que tuve con Tati fue en el exilio. Vivíamos en Moscú cuando ella pasó por allá con destino a una actividad internacional. Gentilmente declinó alojarse en el hotel soviético y optó por irse a nuestro departamento. La escuchamos con mi mujer horas, empequeñecidas por su testimonio apasionante de lo que sucedió en Chile, en Cuba, donde ella vivía y en cada rincón donde en ese momento había chilenos luchando por la democracia.
Tati narraba con extraordinaria pasión. Noticias, eventos, expresiones de apoyo, entrevistas con personeros de gobiernos, artistas, científicos, en fin, entregaba una viva relación de todo lo que estaba ocurriendo en el mundo respecto a Chile. No se le escapaban nombres, siglas, fechas, su vida estaba absoluta y obsesivamente dedicada a Chile. Y sin indulgencias para disculpar a los frívolos o los que iban perdiendo su compromiso con el pueblo chileno. El hecho solidario y hermoso, el gesto amable de recuerdo al “Chicho” ocurrido en Finlandia o en Venezuela, en cualquier punto, la hacía sonreír en una forma plácida y de esperanzada actitud. Sin embargo, la tristeza dominaba su semblante, parecía que no la abandonó jamás la insatisfacción de tener que obedecer a Salvador la orden de retirarse de La Moneda.
Reiterativa en sus afirmaciones unitarias, no veía otro camino de recuperación de la democracia en Chile que no fuera fortalecer la unidad: Las querellas y dificultades de sus fuerzas opositoras a Pinochet la enardecían.
Estaban Tencha e Isabel en Moscú cuando supimos la noticia. Tati había muerto en su amada Cuba.
martes, 7 de septiembre de 2010
En Septiembre, simplemente Tati
viernes, 9 de julio de 2010
La abuela Inés, la Fanny, el día de San Juan y otras yerbas.
Difícil tarea esta de ser candidata en una interna partidaria sin recursos, sin maquinaria ni aparatos que a una la apoyen. Sin embargo, no es imposible. Suficiente es la convicción de que es posible, de que hay ideas y de que es necesario romper la inercia que se ha instalado en las estructuras partidarias.
Tomo mi auto y se dijo y se hizo. Rejuvenezco a medida que me acerco al sur, cada vez me queda menos, hago un alto en Chillán para tomar un café. No hay caso el sur es mi norte, revivo, la lluvia no me hace mella e imagino la tristeza de mis hijos de no poder acompañarme por estos queridos parajes.
Me escribe un amigo, Oscar Valenzuela, de Dinamarca, y me dice que el sábado pasado quiso ver el sur de América desde el mar del Norte, pero no pudo: se lo impidió Gran Bretaña. Llego a mi querido Temuco, parto a mi natal Osorno, visito Puerto Montt, y cómo no visitar la ciudad natal de mi madre: Los Ángeles. No les contaré historias de reuniones y encuentros partidarios, ésas serán para la próxima.
Hoy voy a detenerme en Los Ángeles, donde la abuela Inés. Doña Irma Inés Rioseco tiene seis hijas y yo su séptima (putativa, por cierto), y nos instalamos donde una de sus hijas. la Fanny Wolff. Y entre tejidos, picoteos y conversa, la abuela dice: hay que preparar el estofado de San Juan. La verdad que yo era primera vez que escuchaba esto del estofado y mi curiosidad pudo más y empecé a inquirir detalles. Se sumó a la conversa Sonia Bello, que es de Negrete y le ayuda a la Fanny, y entre tejido y tejido fuimos armando esta pequeña historia.
El estofado de San Juan es una tradición de los tiempos de los tatarabuelos, por la abundancia de juanes en los campos de Bío Bío. Se ha ido transmitiendo de generación en generación, y era la forma de homenajear al dueño de casa se celebraba el 24 de junio.
Los preparativos se iniciaban con al menos una semana de antelación, ya que requería cazar los pajaritos, faenar el cerdo, el vacuno, las gallinas, etc. Preparar las longanizas con el cerdo, ahumar el cerdo. Entre medio, a la espera de la celebración se preparaban chanfaina, quesos de cabeza y pata, prietas, el arrollado, los chicharrones, las tetitas de cerdo se cocían y se doraban en su salsa.
El día anterior, se dejan marinando las carnes de la siguiente forma: la carne de vacuno se aliña con sal, ajo y comino; el cerdo con ajo, sal y orégano: el ave y los pajaritos, sal y pimienta molida y finalmente el conejo y liebre, ajo, sal y orégano.
El despertar del festejado era “gloriado”, sí, con gloriado preparado con aguardiente, naranja y azúcar a gusto. Luego de hervir se sirve tibio.
El almuerzo consistía en dos platos, primero la cazuela de pava para luego dar paso al estofado de marras: un cocimiento de diversas carnes y algunos agregados, cuyos ingredientes principales son: costillar de cerdo ahumado, además chuleta de cerdo o pulpa de cerdo natural; carne de vacuno, que puede ser asado de tira; generalmente la gente en el campo la hace con gallina, la gente del pueblo la hace con pollo en particular, trutro. Además, lleva conejo, liebre y pajaritos: perdices, tórtolas, torcazas, zorzales, codornices, lloicas, etc.
Se cansaron de leer los ingredientes, paciencia aún faltan las longaniza y el cuerito de cerdo ahumado o natural, que previamente ha sido cocido.
Por ningún motivo se le debe colocar cordero ni pavo: le cambia el sabor al estofado.
Los agregados son: cebollas que debe ser de un tamaño mediano, ojala del porte de la mano, para poder partirla en cuatro; ramos de hojas de apio y de perejil. Cilantro no lleva. Los aliños que se utilizan son: ajo, sal, pimienta entera, orégano, hojitas de laurel (a gusto del paladar), comino, ají cacho de cabra seco sin pepa. Un puñado de guindas secas.
Si ha leído hasta acá y se anima a prepararlo, entonces a buscar un buen fondo y coloque primero las cebollas partidas en cuatro, luego las carnes de acuerdo a sus consistencias; primero, cerdo ahumado, carne de cerdo natural, luego las longanizas previamente sancochadas y pinchadas para que eliminen la grasa, a continuación conejos, liebres y pajaritos, el vacuno, el pollo (en el caso que se hiciera con gallina hay que colocarla después del cerdo). Todas las carnes siempre deben ir alternadas con cebolla cortada en anillo. Es importante tener claro, que todas las carnes deben ser trocada de acuerdo al tamaño que se servirán en cada plato. Finalmente se coloca la última tapa de cebolla en anillo y se cubre con pimiento morrón rojo en juliana, un ramo de hojas de apio y de perejil; ají cacho de cabra seco al gusto (sin pepa), se rocía con pimienta en grano y las guindas secas y finalmente el cuerito de cerdo ahumado (previamente cocido).
Se baña con vino blanco de buena calidad de tal modo que cubra un cuarto de la olla y se pone a hervir a fuego fuerte durantes unos 10 minutos y luego se cocina a fuego lento mínimo 2 horas.
Las guindas secas son fundamentales, ya que absorben las grasas de tan exquisito guiso.
Se acompaña con papas cocidas, pebre cuchareado, endaladas y, cómo no, con un tinto de los buenos. No olvidar las sopaipillas (las sureñas originales “sin zapallo”) y tortilla de campo de rescoldo. Antiguamente, además se acompañaban con “catutos”. Para hacer el catuto se usaba trigo centeno sancochado, partido en piedra, se sobaba con manteca y se hacían unos rollitos de 10 cm más o menos y se colocaban en los platos.
Lo mejor de todo es el placer de disfrutar la mesa con los platos servidos y que decir cuando uno empieza a comer: manjar de dioses.
En la actualidad, aún quedan familias como la de las Wolff que mantienen estas tradiciones. Y para aquellos que no han tenido el placer de saborear el estofado de San Juan, lo bueno es que ahora es posible hacerlo en invierno, sin esperar el día de San Juan. Sus hijos e hijas, nietos y nietas se lo agradecerá, así vamos mantenido parte de nuestro acervo cultural y por un día dejamos de lado la comida chatarra.
Un alto en la campaña con un estofado de San Juan lo quisiera cualquiera.
lunes, 21 de junio de 2010
Carta Abierta
Los procesos electorales en el partido socialista siempre han sido una oportunidad para debatir nuestras diferencias y construir acuerdos sobre la base de lo que significa ser hombres y mujeres de izquierda, herederos de Allende y de los militantes y dirigentes de nuestro partido que antepusieron a su interés personal la idea y el horizonte socialistas.
En esta oportunidad quiero expresarles mi saludo y ratificar que en los partidos democráticos como el nuestro tener posiciones distintas no significa que los militantes han dejado de ser luchadores, comprometidos o leales. Significa que tenemos diferencias sobre cuáles son las tareas del futuro, sobre cómo podemos contribuir a hacer de Chile un país más justo y con más oportunidades, y no más desigual y discriminatorio.
El PS siempre se ha caracterizado por ser popular y democrático y esa herencia es la que debemos cuidar. Siempre hemos estado en la izquierda y, desde allí, hemos sabido construir acuerdos para hacer más democrática la sociedad.
Hoy, después de la derrota electoral de la Concertación, el PS no puede hacer como si nada hubiese pasado. Nos derrotó nuestra falta de respeto a la tradición socialista de debatir y elegir al mejor candidato; nos venció la soberbia de no escuchar la voz del pueblo; nos condenó el mirar el interés de un grupo y no el interés de las mayorías.
Yo los saludo más allá de nuestras diferencias; todos estamos convencidos de que no sobra nadie y de que -además- necesitamos de sus ideas, su energía y su decisión de encabezar una oposición digna y masiva al gobierno privatizador de los mercaderes con las necesidades del pueblo.
Los invito a hacer del PS un partido democrático, vinculado al pueblo, fortalecido en los movimientos sociales, para esta tarea es que los convoco.
Un abrazo a todas y todos.
Cecilia Suárez Indart
Lista Recuperación, Participación, Socialista D-71
Junio 2010
martes, 22 de diciembre de 2009
Hay que escuchar la voz del pueblo.

La candidatura de Marco Enríquez Ominami ha sido un aporte trascendental para iniciar un cambio político que ya se había verificado en la sociedad, en su cultura y aspiraciones, pero que no encuentra aún su correlato en el sistema político, sus partidos y el modelo económico. La campaña de ME-O puso temas de alto interés en el debate público que ningún otro dirigente o partido había considerado con tanta persistencia y prioridad .El 20% del electorado que respondió a dicha convocatoria, es una demostración del alto respaldo sus propuestas..
Enfrentados a la elección de segunda vuelta, los socialistas no tenemos dudas ni vacilaciones: la derecha no contará ni con nuestros votos, ni con nuestra complicidad, ni con nuestro silencio. Honraremos la tradición histórica del socialismo como partido de izquierda y defensor de los intereses de los trabajadores manuales e intelectuales, nuestras trayectorias personales y la experiencia vivida en el país en los últimos 50 años. Los socialistas y demás partidos de izquierda, más allá de legítimas diferencias, pusimos todo nuestro esfuerzo en la lucha contra la dictadura cívico militar y en la defensa de los derechos humanos y el respeto a los trabajadores.
Que nadie se equivoque:
Si triunfa la derecha se privatizará el 20% de CODELCO; no habrá Reforma Tributaria ni Reforma Laboral; se consolidará el lucro en la educación; las Inspecciones del Trabajo no estarán al servicio de los trabajadores aumentando especialmente los abusos a temporeras y temporeros; no avanzaremos en los controles ambientales a las multinacionales; se mantendrán las indignantes desigualdades entre la Educación Pública y la Educación Privada; no habrá AFP estatal y las actuales seguirán esquilmando a sus afiliados; no habrá Reforma Constitucional y menos Nueva Constitución Política.
Esto es lo que representa Piñera. Piñera no es el cambio.
Por otra parte lamentamos que la Concertación, aún, no haya sido capaz de escuchar la voz del pueblo en toda su magnitud. El 20% obtenido por Marco, a nuestro juicio, es la expresión de la crítica al sistema político, sus partidos y dirigentes; es el hastío con los operadores políticos y la corrupción en el Estado; es el mensaje de protesta ante la profunda desigualdad social en que vivimos. La derrota de la Concertación en la primera vuelta es precisamente la expresión del rechazo a esa clase política, particularmente a sus cúpulas entronizadas en la administración del estado.
Por esta razón adquiere gran importancia que los dirigentes máximos de los partidos abandonen sus cargos en señal de autocrítica y de respeto al clamor ciudadano. Especialmente aquellos que se opusieron de manera hostil a primarias abiertas y democráticas para elegir el candidato presidencial. Esta sería una señal mayor para la credibilidad de la propuesta que se está construyendo.
Tenemos la convicción que el triunfo del las fuerzas progresistas el 17 de enero sólo será posible si la Concertación construye con las otras fuerzas un gran bloque progresista que redefina el cuadro político en base a un pacto electoral sustentado en 7 puntos programáticos convergentes y le de garantías al país de cumplir con los compromisos..
Los 7 puntos para convencer al electorado son, a nuestro juicio:
1. Priorizar la educación pública de calidad, terminando con la municipalización de la educación, generando recursos estables a los colegios y elevando al doble la subvención de los mismos.
2. Fortalecer la salud pública, rompiendo con la externalización de los servicios que enriquecen a las Isapres y no mejoran los servicios que reciben los menos privilegiados.
3. Fortalecer la inversión pública en la minería, introduciendo un royalty a la extracción de recursos naturales no renovables.
4. Ampliar las libertades individuales y el fortalecimiento de los derechos sociales y laborales, acentuando el carácter laico del Estado. Esto incluye la elección directa de Intendentes y Consejeros Regionales, primarias partidistas a todo cargo de elección popular y cambios en los mecanismos de contratación de personal en las funciones públicas para asegurar una efectiva competencia, entre otras.
5. Concretar la reforma tributaria en los términos propuestos por el programa económico de la campaña de Marco.
6. Modificar la Ley Electoral para hacer que la inscripción en el Registro Electoral sea automática y el voto sea voluntario.
7. Desmilitarización de la Araucanía y pronunciamiento claro sobre la moratoria a la energía nuclear y las hidroeléctricas en la Patagonia.
Si se cumplen estos siete puntos estamos en disposición a integrarnos activamente a la campaña.
Bajo estos fundamentos, los “Socialistas por Marco” en nuestra reciente reunión nacional hemos decidido respaldar la candidatura Presidencial de Eduardo Frei Ruiz-Tagle en la elección del 17 de enero y llamar a aquellos que están considerando votar nulo, a entender que con ellos favorecen el triunfo de la derecha y con ello bloquean las posibilidades de avanzar en las reformas por,las cuales trabajamos en la campaña de Marco Enríquez Ominami.
Coordinadora “Socialistas por Marco”
Diciembre, 2009.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Con Urgencia Valor y decisión
Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales han puesto fin a la polémica sobre el futuro de la Concertación. La coalición que gestionó, con grandes éxitos y pero también con errores, la transición a la democracia, se encuentra al borde de la desaparición, víctima de su incapacidad de renovarse y del afán de sus líderes de perpetuarse en las instancias de poder.
Las elecciones del 13 de diciembre marcaron el advenimiento de un nuevo escenario, que exije acciones responsables, audaces e inmediatas para el logro de un amplio consenso de las fuerzas progresistas, a fin impedir que Chile caiga en manos del conservadurismo revanchista, personalizado en Sebastián Piñera.
De ahí, la urgencia extrema de crear un nuevo y amplio referente progresista, que incluya lo que resta de la Concertación, el Partido Comunista y los sectores que respaldan a Marco Enríquez-Ominami,
Pero, para ello, los dirigentes políticos que propiciaron con su inmovilismo la actual situación deben asumir sus responsabilidades y abandonar sus cargos ya, ahora, sin dilación. Se equivocan profundamente aquellos que esgrimen como argumento el “mal menor” como el instrumento para la captación del voto progresista del 27 por ciento de los chilenos que respaldaron a Marco Enríquez-Ominami y a Jorge Arrate para la candidatura de Eduardo Frei.
La suma de voluntades y esfuerzos para que el país avance por la vía del progresismo inclusivo, demanda cambios ahora, pues ya los gestos no bastan. Hay que demostrarle a la ciudadanía con hechos, y no palabras, que su voz ha sido oída y asumir nuevas formas de hacer política, con transparencia y amplitud, relegando al pasado el hermetismo de las elites, más preocupadas de su propia conservación que del proyecto que dicen representar.
El desafío que afrontan hoy los progresistas responsables es conseguir cuanto antes un nuevo consenso, que permita reformular el programa de campaña electoral sobre nuevas bases, con nuevas ideas, nuevas fuerzas y nuevas personas. Tiempo hay, pero muy poco. Lo que falta es valor y decisión.
lunes, 11 de mayo de 2009
De agotamientos, coprolalias y otras yerbas o simplemente ya es hora de tener el pelo libre.
Las tentaciones han sido muchas y no me he resistido a la seducción on-line luego de escuchar La Marcha de la Bronca de los años 70 …”bronca cuando a plena luz del día sacan a pasear su hipocresía… no puedo ver tanta mentira organizada… es mejor tener el pelo libre que la libertad con fijador”. Gracias, Cantilo y Durietz , por sacarme de este letargo y monotonía.
Las declaraciones de Lagos sobre su aburrimiento con la política en Chile me llegaron profundamente, así como las palabras de Flores de que no hay preguntas a la altura de su nivel y las de Escalona acerca de que no existe el cuoteo político –entre otras más-, me confirmaron una vez más la suerte de haber nacido en un país maravilloso que, no obstante pequeño, exhibe políticos tan inteligentes.
Tanta inteligencia a mi alrededor creo que me ha afectado y, a veces, leyendo la prensa o conversando con mis amigos, tengo la impresión de que vivimos en mundos paralelos donde las palabras pueden significar todo como nada. Es una suerte de esquizofrenia, donde lo que ayer fue bueno hoy puede ser malo. Coherencia, disciplina, continuidad, transparencia ¿qué es eso?
La sede partidaria se ha convertido en una medina donde todo se negocia. Sin embargo, olvidaron que el agotamiento no es un bien para transar y que puede crecer en progresión geométrica. Que hasta los más disciplinados también nos podemos cansar.
Así que en este espacio virtual quiero declararme en rebeldía. Me aburrí de la política oficial socialista. Sí, me agotó la ingeniería política de algunos que se han apropiado de nuestro patrimonio histórico, cultural y de cada uno de los espacios de discusión que el Partido Socialista en algún momento tuvo. Me superó la disciplina. Es decir, eso de ir agachando la cabeza o poniendo la cara por decisiones que toman algunos a nombre de todos.
Votaré por un socialista en diciembre. Jorge Arrate pudo haber sido mi candidato, pero en el pasado tuvo oportunidades no despreciables para bajarse por la izquierda y no lo hizo. De modo que votaré por Marco Enriquez-Ominami, porque efectivamente Chile cambió.
jueves, 5 de marzo de 2009
De (des)encuentros, negaciones y otras yerbas o simplemente Cristina Morales
A comienzo de los 80, caminando por las calles de Santiago iba con un compañero muy concentrados en las labores que debían cumplir y cuidando no tener cola, es decir, que no los siguieran. Diez minutos antes se habían encontrado en el punto convenido. Y pasó lo inesperado, aquello que uno cree que nunca le va a pasar. A otros sí, pero por supuesto, a uno no. Más de alguna vez habían escuchado historias de este tipo… pero a quién no le ha pasado que cuando va a hacer un punto se encuentra con… etc… etc… En esa oportunidad, le tocó a ella.
Una joven, cuyos ojos nunca olvidaría por la emoción y alegría que transmitían, se acercó y le dijo: tú eres fulana, con los dos nombres y los dos apellidos, con una seguridad que no dejaba posibilidad de replicar que estaba equivocada. Ella la miró y, no obstante la emoción, reaccionó enseguida. No, me estás confundiendo. La joven insistió y le contó que había tenido una compañera en el colegio y que eran casi iguales, se parecían tanto, que incluso la voz la tenían parecida. A medida que ella le explicaba que su cara era muy común que siempre la confundían, que lo sentía mucho pero que ella no era la persona que creía, la alegría fue desapareciendo de esos ojos.
Siguió su andar. El compañero, que la miraba de reojo para ver el efecto del encuentro, se preguntaba si sería ese su nombre. La siguió observando, pero el rostro de ella era el de siempre; no revelaba huellas de inquietud, nostalgia o desagrado. No hubo preguntas ni comentario anecdótico: las normas mínimas de seguridad lo impedían. En la incertidumbre de si existiría un minuto siguiente de sus vidas, el encuentro quedó ahí… aparentemente en el olvido, sin importancia.
Pero ella nunca pudo olvidar ese des-encuentro, trataba de recordar cuál de sus compañeras de curso sería, esos ojos abiertos y alegres seguían grabados en su mente. Al contrario, siempre que podía contaba la historia y concluía diciendo: tengo que saber quién era, aunque sea lo último que haga. En algunos momentos de su vida llegó a pensar que la única vez que alguien había expresado tal alegría en sus ojos al encontrarla había sido en esa oportunidad.
En la oficina suena el teléfono. Es María Luisa, una ex compañera de curso con la que después de muchos años se habían encontrado en internet. La plática fluye con facilidad, como si solamente ayer la hubiesen interrumpido. En medio de la conversación, María Luisa le cuenta que las compañeras de curso se han empezado a juntar, que estaban aprovechando las tecnologías de redes para ubicar al máximo posible de ellas. Entre las que se ha contactado está la Cristina Morales, dice al pasar.
No atinaba a creerlo: era la respuesta a la pregunta que la acompañó durante años. María Luisa le comenta que Cristina contó que en una oportunidad le pareció encontrarla, pero al parecer era otra persona, aunque hasta el día de hoy está con la duda si era ella o no.
Al fin sabía su nombre… Cristina… Ahora podría darle una explicación. Necesitaba verla y explicarle, hacer de Cristina la depositaria de todas las explicaciones para aquellos que sin querer y sin poder no pudimos saludar ni ver en esos largos años de tinieblas.
martes, 24 de febrero de 2009
De febreros desiertos en Santiago y otras yerbas o simplemente un cuento
Al salir, su mirada se cruzó con la persona que iba entrando en el recinto. Fue cosa de segundos. Él de repente le habló y ella se detuvo y dio media vuelta. Él la miraba intensamente buscando algo en su memoria y de súbito dijo: “Disculpa pero… te conozco”. Ella también hurgó en sus recuerdos y recordó.
Habían pasado treinta y cuatro años. Eran jóvenes unidos por un ideal. Sus nombres eran otros. Cuándo o cómo sucedió ya no recordaba, pero sus bocas se unieron en un profundo beso que traspasó todas las fronteras. Solían encontrarse en diversos lugares, siendo las Colinas de Lenin el predilecto, arrimados a un abedul, sus bocas se encontraban una y otra vez. Toda la pasión y el deseo se manifestaban en esos besos.
Ella era más joven, sin experiencia y el máximo placer que conocía su cuerpo eran sus besos. Seguramente, él así lo entendió y por eso nunca rompió el embrujo. La vida los llevó por diferentes caminos. Nunca supo nada de él ni siquiera cuál era su verdadero nombre.
Sí, claro que nos conocemos, no te había reconocido, dijo ella. Mientras brotaban las palabras, su mente se quedó en las imágenes de esa época juvenil. Quedaron paralizados conversando. Él, diciendo que tenía que ir a terreno; ella, cargando su pesado notebook, pero ninguno hacía amago de terminar la magia del encuentro. Ella lo invitó a su oficina a tomar un café. No obstante lo atrasado que estaba, él no pudo ni quiso negarse y siguieron conversando sin desviar la mirada el uno del otro. Hablaron de sus respectivos trabajos, de los países por donde habían transitado, de los hijos y, como al pasar, él mencionó que se había separado y ella le contó lo mismo a él. El tiempo volaba, la conversación fluía y sus miradas seguían atadas. En cierto momento él volvió a la realidad y dijo: tengo que irme. Sí, repondió ella, tenemos que trabajar.
Durante la jornada ella en varias ocasiones recordó el encuentro de la mañana, pero por sobre todo su mente rebobinó 34 años. Llegó un momento después del cual no pudo concentrarse más y el trabajo dejo de cundir, de modo que decidió irse más temprano de lo habitual y seguir trabajando en su casa.
Cerró la oficina. Caminó lentamente hasta el estacionamiento mientras repasaba los acontecimientos de esa mañana. Iba en eso cuando levantó la vista y nuevamente sus miradas se cruzaron: él salía y ella entraba. Sonrieron. Dos veces en un mismo día después de 34 años era mucho. Supieron que los dos tenían el vehículo en el mismo lugar. Las palabras volvieron a brotar, pero en un momento ella dijo: “Ya me voy. Nos hablamos”. Apurada, como si tuviera algo urgente que hacer, se dirigió hacia el ascensor. No recordaba si le había dado su teléfono, en todo caso él ya sabía donde estaba su oficina.
Quizás él la buscaría o talvez tendrían que pasar muchos años para que volvieran a encontrarse. La primera vez que se vieron ella era demasiado joven; la próxima ambos podrían ser demasiado viejos…
sábado, 7 de febrero de 2009
De paltas, violines, revoluciones y otras yerbas o simplemente de Moscú al Valle del Elqui.
Las paltas no las solté nunca, siempre estuvieron conmigo –al menos si hubiera sido un viaje directo- pero no, fue a través de Ámsterdam, donde los dos días que estuvimos aprovechamos de conocer la casa de Anna Frank, hacer el tradicional viaje en barco y por supuesto “vitrinear”.
Finalmente, llegamos a destino y por supuesto que lo primero que hice fue tratar de ubicar al destinatario de tan valioso cargamento. Debo reconocer que solo mi ingenuidad hizo me dedicara al “contrabando” de paltas, pero por otro lado reconozco que volvería a hacerlo. Surgió una amistad profunda que ha trascendido geografías, bemoles y revoluciones sociales e interiores.
Un día domingo, en plena clandestinidad en los años 80, fui a comprar el diario y de repente mis ojos se detuvieron en un suplemento. Quedé atrapada por su portada: el valle del Elqui de fondo y un joven rubio, de túnica blanca, de pelo muy largo, con sus ojos azules mirando la eternidad. Me interesaban las noticias políticas, sin embargo no lograba concentrarme en ver los titulares de los otros diarios. Seguía pensando en la foto me recordaba tanto a mi amigo Joaquín, pero el Juaco usaba el pelo corto, se vestía formalmente y, por otro lado, yo a él lo hacía a miles de kilómetros de nuestro chilito. La curiosidad pudo más y finalmente compré el diario (una de las pocas veces que he comprado LUN). Llegué al lugar en el que estaba viviendo, ávida por leer el suplemento, pues si no estaba alucinando era mí amigo, el de las paltas, el del violín, el joven socialista de Moscú. Me devoré el artículo, supe de su nueva filosofía de vida y lo más importante: en los próximos días daría un concierto con Roberto Bravo en el Teatro Oriente. En sala, miraba a los asistentes y me sentía distante de ese mundo. Fue un bello concierto, y al término el reencuentro el abrazo profundo de dos amigos que no se han visto durante años. Me tomó la mano y dijo: “Vamos, ahora no te escapas tan fácilmente”. Partí de arroz graneado. Era un encuentro entre amigos después del concierto. Recuerdo que estaban Roberto Bravo, Sonia Viveros, Eduardo Yáñez y mucha más gente, que no conocía. No tengo claro en qué momento me sentí más en corral ajeno: en la reunión o en el concierto.
Bajo un guindo el tiempo se detuvo. Habían pasado muchas cosas desde nuestro último encuentro. Yo, con mi forma de ver la vida tan ortodoxa, inflexible e intolerante con todo aquello que se alejara de mi ideario, buscaba a mi amigo y compañero de tantas jornadas, en mi estupidez no me contuve y pregunté: “¿Qué te pasó?” Sus azules ojos se clavaron en los míos y en un tono pausado y solemne dijo: “Primero, tomé whisky; luego, vodka, y ahora… bebo agua”. Sonrió y su rostro se iluminó.
El 84 luego de largos meses de asilo en la embajada de Costa Rica (será para otra historia) finalmente el régimen anunció que me otorgaba el salvoconducto. Ya se habían ido los asilados de la Nunciatura apostólica y cerca de un mes fui la única asilada en Chile, en tiempos donde además muchos estaban lentamente retornando al país. Horas antes que me sacaran de la embajada, en el lugar donde estaba esperando para salir con destino al nuevo exilio, se abre una puerta e ingresa mi amigo Joakin, con su eterna sonrisa y ese mar de dulzura. Había conseguido con Naciones Unidades que le permitieran verme y me traía de regalo unos chocolates y unos dólares para el viaje. Pero, por sobre todo me traía algo mucho más preciado y duradero en el tiempo: un abrazo fuerte y profundo transmitiéndome toda la energía necesaria para enfrentar esa nueva etapa.
Pasarían muchos años hasta que volviéramos a reencontrarnos. Sería en Chile, en Santiago, en el restaurante El Huerto. Era el primer gobierno de la Concertación. Su vida transcurría entre el Valle del Elquí y Estados Unidos. Era un compositor de renombre internacional. La CEPAL hizo suyo su himno de la paz. Por primera vez, noté un dejo de tristeza en sus ojos. Se lo comenté y para entender su respuesta tuvieron que pasar alrededor de 18 años. Me dijo: “Me siento atrapado, enjaulado, así deben sentirse las aves en cautiverio”. Para mi era el ser más libre que había conocido, el que había roto los convencionalismos y encauzado su arte de acuerdo a su sentir, y no a lo que se esperaba de él. Por eso, me costaba entender esa respuesta y sólo hoy cuando escribo estas notas en una de sus cabañas de Puclaro, en pleno Valle del Elqui lo entiendo.
Su mirada ya no tiene ese dejo de tristeza. Muy por el contrario, se le ve pleno: su tiempo transcurre entre acordes, versos y bemoles que dan paso a hermosas composiciones. Los días sábados a las 20 hrs., con el Puclaro de escenografía natural, comparte generosamente la belleza de sus composiciones, donde se mezclan el violín, la ocarina, el piano, con un público embelesado, que penetra en los secretos del lago y los misterios del cielo estrellado.
Ese es mi amigo Joakin Bello, el más bello de los bellos. ¿Cómo poder contagiarse con un poco de su valentía, osadía y sacar de la mochila todo aquello innecesario, que no nos gusta, que molesta y que, en muchos casos, nos hace sufrir? ¿Cómo mantener la escencia cuando uno debe seguir viviendo entre cemento, luchando contra la rutina y tratando de vivir el día a día?
viernes, 23 de enero de 2009
De planes, imprevistos, descuidos y otras yerbas o simplemente capacidad de cambio.
En Marzo del año pasado decidimos juntar plata, aprovechar las promociones 2 x 1, el dólar a 480 pesos y al más puro estilo europeo planificamos nuestras vacaciones con diez meses de anticipación. El 15 de enero de 2009 viajaríamos finalmente a la Isla, visitaríamos, el museo de la revolución, el Cuartel Moncada, El Museo de la Clandestinidad, la tumba del Che… Ese día, a las cuatro de la mañana, cansados pero felices, con mis dos hijos y nuestros bártulos nos embarcaríamos. En algún momento recordé mis antiguos viajes a Cuba, las largas conversaciones que teníamos con Víctor (el papá de los niños) sobre el futuro de nuestro país, acerca cómo sería Chile en democracia. Habían pasado ya demasiados años.
En un segundo todo cambió. Ocurrió lo inimaginable no obstante lo meticulosa y precavida que soy (obsesiva, al decir de mi amiga Ely) , que hasta botiquín llevaba para el viaje. Hubo algo que nunca revisé, ni siquiera cuando fui al consulado a sacar las visas: la fecha de caducidad de los pasaportes. El día del viaje la única que tenía pasaporte al día era mi hija Marisol. A las seis de la mañana estábamos de vuelta en casa. El único comentario que se oyó fue: no era nuestro momento, por algo será. Así y todo, un par de horas después fuimos al Registro Civil y allí nos enteramos que recibiríamos nuestros nuevos pasaportes sólo después de seis días hábiles.
En el intertanto había que ver qué podíamos hacer con los pasajes y así nos enredamos en una larga historia, en la que las posibilidades de embarcarnos a Cuba se esfumaban con el pasar de las horas. Cundía el desánimo y la frustración Hasta que finalmente a las nueve de la noche en tono firme y energético dije: “Ya, chicos, a bajar las maletas, saquemos lo que no vamos a necesitar y mañana a primera hora partimos… Estamos de vacaciones…” Los dos incrédulos me miraron y empezaron a apremiarme. ¿Adónde vamos a ir?, era la pregunta. Le respondí que al Norte. Pero ¿adónde? ¿en qué? “Ya, vamos moviéndonos, menos lamento y a cargar el auto. Mañana a primera hora nos iremos al norte adonde nos lleve el camino”, dije.
Abrimos la botella de vino que pensábamos tomar en La Habana, hicimos un jocoso repaso de nuestra tragicómica jornada y cuando volvió a plantearse la pregunta sobre el destino del viajar. sin titubear dije: Bahía Inglesa. No tenía la menor idea de dónde quedaba, pero alguna vez a alguien le oí que era un lugar muy hermoso
Resumiendo, de la exuberante naturaleza caribeña que imaginaban los niños pasamos a los misterios del desierto de Atacama. Luego de más de 800 kilómetros de carretera terminamos en un lugar paradisíaco, con los mismos códigos, las mismas fisonomías, las mismas conversaciones que se oyen en los cafés de Santiago. Efectivamente, no era lo que habíamos planificado, pero concluimos que lo más importante era estar juntos, cumpliendo con el objetivo, que era descansar, regalonear, desconectarse y cargar pilas para este nuevo año, que en lo familiar nos plantea muchos desafíos académicos.
Todo lo anterior, ¿Tendrá algo que ver con el acontecer político? Imagino que la concertación tendrá claro que el objetivo para el próximo período, no es ganar las elecciones por mantenerse en el poder. Imagino que la candidatura única en la concertación responde a la convicción de los partidos que la componen que se requieren transformaciones profundas en el modelo económico neoliberal, en el sistema político con una nueva constitución, un Estado de bienestar. Imagino que no será más de lo mismo…y con los mismos.
Parece que he tomado mucho sol y estoy imaginando demasiado…
martes, 13 de enero de 2009
De sueños, muñecas, criterios para los tiempos que vienen y otras yerbas o simplemente en pausa reflexiva.
Pues bien, mi muñeca me habló y me dijo cosas, tantas cosas que ante los futuros acontecimientos, llámese Convención Socialista Presidencial, haré un esfuerzo de transmitirles ordenada y sintéticamente sus inquietudes y consejos. La muñeca me dijo:
¿Leíste bien el instructivo que envió el Secretario General del Partido sobre quienes participan y como se inscriben las pre-candidaturas? Es fundamental que al presentar mi candidatura cumpla con todas las formalidades, no vaya a ser que más de alguien crea que es una tomadura de pelo.
¿Qué pasa con aquellos que fueron delegados electos al Congreso y que hoy no están en los registros? ¿Pueden ellos avalar candidaturas? Algunos delegados a Panimávida que han apoyado mi postulación hoy no están en los padrones. Vuelvo a leer el instructivo y veo que se hace hincapié en su condición de delegados al momento del evento.
¿Qué ocurre con los Alcaldes y Concejales que participaron en el Congreso y luego no fueron reelectos o no fueron candidatos? Imagino que funciona el mismo criterio que para lo anterior.
Me aconsejó: “Más vale que preguntes”. Pero comienzan a asaltarme las dudas sobre las bondades del consejo de la muñeca. Si pregunto y envío una carta formal, lo más probable que ni mis nietos reciban la respuesta. Para que no piensen que hablo por hablar o escribo por escribir: sigo esperando que el Tribunal Supremo me responda una presentación que hice en el año 2006 (sobre los extemporáneos e inoportunos dichos al Mercurio de un dirigente nacional del Partido). Si esto parece de data muy antigua, aporto un ejemplo más reciente: en noviembre pasado envié una carta al Presidente y Secretario General del Partido y... muy bien, gracias.
Ahí la muñeca me dijo: hay que solicitar a la Comisión Defensora Ciudadana que haga extensiva a los partidos político la norma que rige en la administración pública y que establece plazos para responder la correspondencia.
Bueno, pero volviendo a lo central, lo último que me dijo fue: nadie te garantiza la elección. Me sugirió una gira por Centroamérica el Cáribe para buscar apoyos internacionales y sólo al regreso resolver sobre la candidatura.
Por lo cual, queridos amig@s, a todos aquell@s que han apoyado mi candidatura y que se han ofrecido de jefes de campaña, mis agradecimientos profundos.
Para este viaje me llevaré de texto de consulta el Oráculo del Concertacionista y estudiaré profundamente los criterios que se aplican a la contingencia:
Criterio PS: Sube uno, baja uno.
Criterio PPD: sube uno bajan tres.
Criterio DC: todo para mi, si no, no hay acuerdo.
Criterio Perez Yoma: apretar los dientes.
Criterio Lagos: que las instituciones funcionen.
No los defraudaré, haré una pausa reflexiva en esta difícil tarea de ser candidata y a mi regreso informaré al país mi decisión.
miércoles, 7 de enero de 2009
De convenciones, candidaturas y otras yerbas o simplemente Suárez Candidata
La sola realización de las primarias generaba demasiados problemas. Por un lado, es de público conocimiento el patético estado financiero de uno de los partidos de la Concertación, y para acudir a las primarias hay que tener plata y una que otra cosita más, como cohesión interna, descolgados que no hagan ruido. Se precisan también garantías de que ese candidato gane. Es decir, es una ecuación bastante compleja de despejar, aunque estos años la ingeniería política se ha desarrollado hasta tal punto, que sus sacerdotes pueden explicar lo inexplicable, resolver el más enrevesado de los entuertos y todo lo que por el bien de la Concertación y el país sea necesario.
De modo que es evidente que no habrá primarias, sino acuerdo. Frei gana por secretaría. Se dio el escenario que quería Ricardo Lagos para él, pero dilató tanto su decisión que se convirtió efectivamente en el perro del hortelano. Ni él, lo que es la parte buena de la historia, ni Insulza.
Sin embargo, el Partido Socialista, fiel a sus acuerdos de Congreso (todavía espero las conclusiones del 28, pero ése es un detalle), realizará el próximo 17 de enero una Convención Presidencial para elegir nuestro candidato. Hay plazo hasta el mediodía del día 15 para inscribir las candidaturas.
Como bien saben, el requisito para inscribirse es contar con el respaldo de al menos 50 firmas, así es que a firmar, a firmar, que el mundo se va acabar y la Suárez se va a lanzar. Claro que todo esto lo tendré que dejar en manos de un apoderado ya que al momento de la Convención estaré de vacaciones. Por tanto, en este acto público junto con pedir que firmen por Suárez Presidenta, dejo un poder a un hombre que sabrá defenderme hasta el final, que no me transara por ningún distrito, circunscripción, subsecretaría o ministerio. Me refiero al compañero Camilo Escalona.
El poder se lo dejo a él como persona, no como presidente del Partido, ya que -nunca se sabe- después de rendir su cuenta polítca podría aprovechar la presencia de tanto congresal para poner su cargo a la disposición de la asamblea. Y, bueno, no llevaremos canditato presidencial, pero los socialistas tendríamos un nuevo presidente.
sábado, 3 de enero de 2009
De balances, rituales, años nuevos y otras yerbas o simplemente Gracias
Desde ese día hasta muchos años después, cuando llegaban las 12 de la noche me ardían los ojos y solita, sin que nadie la llamara la lluvia, llegaba a mi rostro… seguramente las reminiscencias y nostalgias sureñas.
Con el tiempo y las vicisitudes de la vida he aprendido a agradecer cada año que se va y feliz de recibir uno nuevo. Somos de una generación privilegiada con grandes triunfos y grandes fracasos y tristezas, somos sobrevivientes, testigos de los momentos más intensos que ha vivido nuestro querido país. Criados en el Partidos y creciendo con la Revolución Cubana. Hemos tenido la capacidad de reinventarnos, sobreponernos, reírnos de todo y de todos, sobre todo de nosotros mismos.
El último día de este 2008 en la oficina nos juntamos, disfrutamos de un rico cocktail que habíamos encargado al Brown, donde mi amiga Laura que siempre está pendiente de cada detalle. Hicimos un pequeño balance, mal que mal para una ONG es difícil mantenerse en estos tiempos, pero terminamos contentos con nuestro trabajo y esperando que este sea mejor, que podamos seguir aportando en Participación Ciudadana, Eficiencia Energética, Manejo de residuos sólidos y bueno a todas esas cosas que nos dedicamos y que algunos creen que son tonteras… finalmente los tontos son ellos no me cabe la menor duda.
En la noche nuestro programa era seguro y garantizado. Antes de salir de casa, por supuesto que desearle feliz año a Bernardo en Moscú, el cual a esa hora hacía ratito que estaba viviendo el 2009. Teníamos buen ambiente, excelente música, para que hablar de la comida… La Habana Vieja donde Keryma y Guillermo se preocupan de cada detalle. Con mis hijos y mi tía Gaby nos dispusimos a pasar una excelente noche. Las mujeres radiantes lucíamos nuestras coronas. Lo mejor de todo fue cuando una señora se acerca a la Tía Gaby y le dice: su majestad permítame saludarla, ella lucía como una verdadera reina.
Las doce, los abrazos, los brindis por: nuevo año y los 50 de la revolución. Alzamos nuestras copas y partimos a la calle a Tarapacá con San Francisco a disfrutar de los fuegos artificiales. Y por supuesto la primera llamada del año… como dice la canción “amores que se vuelven resistentes a los daños … Amores que se esperan al invierno y florecen y en las noches del otoño reverdecen”
Y el día primero de enero ocurrió algo impensado que en definitiva hizo que hoy a primera hora me sentará a escribir estas líneas. En el living de mi casa tres Suárez, así es: Gabriela Suárez Bastidas, Alexandra Suárez Aguilar y bueno la Suárez Indart. Las tres diferentes, con formas de ver la vida y vivirla distinta. Pero, ahí entendí el viejo dicho de la sangre tira. Toda la historia de nuestra familia se concentraba en estas tres suaves y delicadas mujeres, las cuales junto con el apellido las une una fortaleza de hierro ante la adversidad.
Finalmente, no sería yo sino hablara de mi otra gran familia: El Partido Socialista. Hice la misma analogía, independientemente de las discrepancias, rencillas, debilidades y fortalezas; tenemos una historia común, la sangre de muchos corre por nuestras venas y que bueno que pensamos distinto, lo que nos ha permitido madurar y, por cierto, tenemos muchos desafíos para este 2009: El último año de nuestra Presidenta, de materialización y concreción del programa; las primarias con nuestro querido José Miguel Insulza de candidato y, por qué no, a Andrade en la Presidencia del Partido….
Gracias 2008…
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Sí, talvez, ahí vemos, no y otras yerbas o Simplemente siga participando
Talvez esta sea la última nota del año: quedan tan pocos días para que acabe 2008. Pero ya estamos curados de espanto. No se necesita mucho tiempo para que sucedan grandes cosas y, claro, para que todo siga igual. Por lo cual puede y no puede ser la última. Por otro lado, el talvez sirve para todo, y muchos lo emplean como la respuesta “políticamente correcta” más recurrida.Conversando con un amigo, le contaba lo patético que había resultado mi día. A medida que le iba relatando las circunstancias de la jornada, en ámbitos distintos, con personajes diversos y de diferentes edades, descubrimos la existencia de una constante: la falta de respuestas unívocas a preguntas que se contestan con un SÍ o un NO. Tal como lo lee. Lo único que yo buscaba en los distintos momentos era una “simple respuesta” a un “pregunta concreta”: ¿Puede asistir a la reunión? ¿Me va a entregar la carpeta? ¿Recibió el correo? ¿Podrá responder a la carta que le envié hace más de un mes?
Hablamos con mi interlocutor de los personajes públicos que terminan escudándose en que el jefe de gabinete o secretari@ no les informó, porque, por supuesto, ellos tienen siempre la mejor voluntad de escuchar y atender pero “justo” en ese momento no pueden y esgrimen evasivas como la de “llame a mi oficina”… En el fondo, siga participando.
Me viene a la memoria algo que ocurrió no hace mucho. El presidente del Partido Socialista estuvo en Coyhaique y allí mi amigo Claudio, que vive en la región, le dijo que necesitaba hablar con él. El presidente le manifestó que en eso precisos momentos estaba con la agenda copada, pero que si se acercaba a Santiago lo recibiría de todas maneras. Quiso el destino que pocas semanas después Claudio viajase a Santiago. Fue a la sede, a París, y contó su conversación con el presidente y explicó cuánto tiempo estaría en la capital. Con mucha amabilidad, la secretaria le dijo que no se preocupara que le llamara sin falta para avisarle cuándo lo recibiría. Tiempo después, así fue: era un soleado día en la Patagonia cuando lo llamaron por teléfono para decirle que el viernes siguiente lo pueden atender... Siga participando.
Sin ir más lejos, hace dos días, le pregunté al secretario general del Partido Socialista cuándo podían darme respuesta a una carta que envié hace dos meses. No me explayaré en las excusas y demases. Lo único que pedí fue una respuesta que consistía en un SÍ o un No. Muy circunspecto, me contestó: “Lo estudiaremos, compañera”… Siga participando.
Para evitar suspicacias y malentendidos, quiero precisar que cuando me dirijo a las autoridades partidarias dejo claro que no soy candidata a nada, ni quiero cargo ni nombramiento… sólo una reunión para ver temas políticos concretos.
La verdad es que a estas alturas ya da lo mismo. La celeridad y la diligencia sugen sólo cuando se trata de buscar candidatos y reemplazantes para algún cargo. Todo lo demás es de un profundo y lento estudio ideológico-filosófico-tendencial, que finalmente pasa al olvido por la desidia de los estudiosos y, también, por el agotamiento de los que plantean los temas. Siempre habrá razones de Estado y de alta política (candidatos, pactos, alianzas, nombramientos) que impidan dar respuestas claras.
Lo que ocurre, y parece que ahí está la madre del cordero, es que dos sencillas palabras, una afirmación y una negación, un sí y un no, significan una decisión y un compromiso. Si no fuera así, ya tendríamos, entre otras cosas, candidato presidencial y también estaría en marcha la organización de las primarias. Sin embargo, todo es posible: talvez primarias, quizás acuerdo político. Lo importante es ganar. Y preguntará usted por el ejercicio democrático de elegir candidato, pues ¿qué quiere que le diga?.. Raspe y gane…. Siga participando.
domingo, 7 de diciembre de 2008
De procesiones y otras yerbas o simplemente de Capitán planeta a perro del hortelano
El interés y preocupación por el futuro de la Concertación los debe haber motivados para presentar sus respetos y pleitesías al ex Presidente, ya que sería absurdo pensar que sintieron la necesidad de garantizar sus cupos en las próximas elecciones parlamentarias. Sin embargo, curiosamente uno de los diputados Fulvio Rossi, ha anunciado sus aspiraciones senatoriales, dejando muy claro que “no aceptará que lo bajen”.
Al fin, luego de un periodo de “sí, talvez, no está en mis planes, aún no es el momento, quizás, etc” Ricardo Lagos Escobar dijo que no será candidato, de paso dañó la eventual candidatura de José Miguel Insulza, puso variadas condiciones a la composición de las listas parlamentarias, cuestionó el mecanismo de las primarias y exigió una concertación ordenada. La verdad es que no termina de sorprender el conjunto de exigencias que puso, haciendo caso omiso a los mecanismos partidarios democráticos que se han generado en estos años para la elección de candidatos. Su egocentrismo atenta contra los avances democráticos de estos años.
Los partidos, los parlamentarios, los simples militantes como yo no estuvimos a su altura; no fuimos capaces de garantizarle un retorno triunfante a La Moneda. Nuestra pequeñez se hace patente al querer participar en un juego democrático que a través de una primaria abierta nos permita elegir a nuestro candidato a la Presidencia; participar en la elaboración de un programa que efectivamente nos ofrezca una Constitución que sirva para alcanzar un Estado de Bienestar. Nuestra falta de altura de miras nos hace querer que nuestros representantes en el Parlamento tengan compromisos reales con sus electores y el desarrollo de sus regiones, y no con los cenáculos donde se reparten las candidaturas.
Lagos nos causó bastante daño, pero por suerte no es irreparable: primero, porque no va de candidato; segundo, la capacidad de trabajo de José Miguel Insulza hace que podamos recuperar el tiempo perdido, y tercero, finalmente, será una primaria abierta la que determinará quién será el candidato de la concertación. Resumiendo, la candidatura será resultado de un proceso democrático y no de decisiones o imposiciones.
Eso sí, ahora resta lo más importante: elaborar un programa para encarar los nuevos desafíos y que no sea más de lo mismo.
En cualquier caso: gracias, Ricardo Lagos.
domingo, 23 de noviembre de 2008
“Allende visión de un militante” o simplemente Jaime Suárez Bastidas
Al principio busqué apoyo, pero al poco andar constaté que ese era un camino inconducente. Así que con mi círculo más cercano imaginamos la ceremonia y nos dimos a la tarea de hacer el lanzamiento el día 10 de noviembre en el Centro Cultural Palacio La Moneda. Todo el trabajo desplegado en la producción, el envió de invitaciones, elección de los presentadores, elaboración del diaporama, del libreto, etc. No obstante lo agotador, valió la pena. Gracias a la comprensión de mis hijos, al apoyo llegado directamente de Panguipulli de la mano de mi amiga Bea, a Laura y el Brown por el coctail, a mis compañeros de trabajo Nury y Osvaldo que tuvieron que hacerse cargo de todo el trabajo en la oficina, a mi hermano por escucharme y leerme permanentemente, a la Bernardita Cancino, a la Fanny por sus foto, a todos los que fueron, a los que no pudieron llegar, a los que están en el grupo de Facebook. Gracias a todos los que hicieron posible la materialización de este sueño
El Centro Cultural estaba lleno, rostros emocionados por el reencuentro, un gran silencio ante las intervenciones de Juan Pablo Cárdenas, Eduardo Contreras e Isabel Allende, y un público masculino expectante a cada aparición de la maestra de ceremonia: María Esperanza Silva.
“Allende: Visión de un Militante”, escrita desde la posición privilegiada del participante de primer orden en los acontecimientos que narra. Con pluma fácil, entretenida, muchas veces poética, pero también rigurosamente documentada, Jaime Suárez nos legó una visión de Allende desde la perspectiva de un militante socialista de base que en 1958 trabaja en su segunda campaña presidencial y que lo acompaña hasta la victoria electoral de 1970.
Mi padre nos hace partícipes de los entretelones de acontecimientos como la creación de la Unidad Popular y la nominación de su candidato presidencial, también comparte anécdotas deliciosas, que ayudan a entender el ambiente en que se gestó la historia.
En el volumen, de 208 páginas, no escatima talento ni aguda percepción para ofrecernos sucintas pero profundas semblanzas de dirigentes socialistas y personas próximas a Allende.
La maestra de ceremonia y mi hija Marisol leyeron el prólogo escrito para esta edición por José Miguel Insulza quien concluye la presentación de la obra con las siguientes palabras: “Son muchos los que viven orgullosos de ser socialistas como Allende y creo que serán muchos, también, los que después de leer este libro dirán además, y socialistas como Jaime Suárez”.
Finalmente, no puedo menos que destacar el brillante saludo del Presidente del Partido Socialista, si brillante… brilló por su ausencia.
jueves, 30 de octubre de 2008
Simplemente Jaime Suárez y las Golondrinas
Jaime Suárez y las Golondrinas
Atípico fue el funeral de Jaime Suárez Bastidas el sábado pasado, en el Cementerio Metropolitano, A los sones mágicos del tradicional cántico mexicano de despedida –Las Golondrinas- sus restos se reunieron con los de su amada.
Lo conocí en 1969, en medio de los avatares de la campaña de Salvador Allende. Trabajé como su subordinado cuando fue el primer Ministro Secretario General de Gobierno de la Unidad Popular. Pronto se fue al cargo de Ministro del Interior. En 1973 ya era Senador de la República.
Y comenzó la gran sequía. Jaime salió del país amparado por la generosa protección del Perú. Luego, cumpliendo funciones encargadas por el Partido Socialista, vivió en Moscú y en Berlín.
A la postre fue a México, nación en la que fue feliz al grado que su afecto por ese país se transformó en pasión. Y allí nos hicimos amigos, atizonados por las nostalgias de la patria lejana y postrada, afecto que renovamos tras el retorno.
Apenas unos días antes de morir me llamó para instarme a leer un artículo que había escrito en LA NACION, en el que se refirió a ese “amate vegetal” que es la geografía mexicana, un fundido de colores que penetra en el alma.
En unos de loa párrafos, Suárez recordaba la vieja leyenda mexicana que señala que por las noches, en algunas solitarias campiñas del Estado de Morelos, cuando el viento se cuela entre los árboles, se escucha el galopar del caballo de Emiliano Zapata, que continúa en su lucha por corregir las injusticias sociales.
En un ramalazo de rebeldía, Jaime apuntaba que ese mismo caballo debería seguir cabalgando… pero en Chile, básicamente por las pobladas calles de San Miguel.
En trasnochadas conversaciones rememoramos muchas veces los últimos lustros de nuestro Partido Socialista, en el que compartimos años de esperanzas y luchas, triunfo y emoción, derrota y persecución, para arribar después hasta esos opacos, insaboros, incoloros.
¡Por qué no habré aprovechado más la sabiduría del maestro!
Nunca lo sabré, aunque el pasado sábado intuí, cuando escuchaba a los mariachis cantar sobre su tumba, que me será difícil olvidarlo.
lunes, 13 de octubre de 2008
De miradas de futuro, desafíos, audacia y otras yerbas o simplemente como dijo el chino…
Un hermosa mañana de un soleado sábado de octubre nos reunimos un grupo de personas en un encuentro que llevaba por nombre Una Mirada hacia el Futuro – Diálogo con José Miguel Insulza. Estábamos, literalmente, en la punta del cerro, pues nos congrega la Casa de la Cultura Anáhuac, en el San Cristóbal. Una concurrencia entretenida, amigos que hacía tiempo no veíamos y, sobre todo, la alegría de sabernos en la misma parada. Tema que no es menor en vísperas de definiciones de candidatos presidenciales.
El planteamiento central de José Miguel Insulza, a mi entender, fue la necesidad de cerrar un periodo en la concertación y en el país. Avanzar en reformas que permitan al país afrontar los desafíos que implican la globalización y el nuevo escenario mundial, con la participación de los ciudadanos como sujetos de derecho.
En otras palabras, una reforma del Estado que, junto con garantizar los derechos de los ciudadanos, termine con la desigualdad y permita una mayor democratización y participación de las personas. Para eso, propuso una reforma de la Constitución que refrende esas garantías con el objetivo de alcanzar un Estado de Bienestar.
Nos invitó y provocó con los temas pendientes para crear las condiciones institucionales y políticas que permitan acabar con la desigualdad y abordar las transformaciones que Chile requiere para dar un salto al desarrollo. Por ejemplo: ”Nuestro sistema tributario no redistribuye” . Si queremos vivir como en el primer mundo, con sus servicios de salud, educación y transporte, tenemos que estar dispuestos a pagar impuestos, y no impuestos africanos.
Escuchaba atentamente. Entre la robustez de su intervención y mi ya recurrente escepticismo sobre cómo la Concertación sigue haciendo más de lo mismo, apareció el chinito que todos llevamos dentro: te cleo o no te cleo.
Y ahí me dí cuenta la razón de que esta reunión se desarrollara en ese Centro Cultural Anáhuac. En un momento, algo me hizo click (seguramente algún especialista me lo podrá explicar). Con convicción y claridad, dijo: un Estado democrático es una lucha que tenemos que dar y la nueva constitución tiene que garantizar todo aquello que queremos proteger. Lo habrá dicho mucho mejor, pero más o menos así se me grabaron sus palabras.
Anahuác significa la tierra entre las aguas o un lugar junto a las aguas y ahí entendí que estaba en terreno firme.. Las palabras del pánzer no eran más de lo mismo, muy por el contrario. Pero hay que tener audacia suficiente para hacer transformaciones profundas. La elecciones se ganan o se pierden, aunque Chile debe ser uno de los pocos países que luego de conocidos los cómputos electorales, todos ganan.
En esta vuelta me asiste la convicción que la única forma de ganar las futuras presidenciales es estar dispuestos a perder. Sí, dispuestos a perder. Los contingentes de burócratas y tecnócratas enraizados en todos los estamentos debieran preocuparse y entender de una vez por todas que, como dijo Insulza, la lucha que tenemos que dar es por un Estado Democrático y una nueva Constitución.
Llego a casa contenta, entusiasmada con mi candidato a Presidente y mi hijo me dice: “Ay, tú siempre te ilusionas y después... siempre lo mismo: sistema binominal, mas bien nominal, pésima educación pública y suma y sigue...”
Prefiero no hacerle caso a mi hijo y me voy a mi biblioteca y saco el ensayo de Alfonso Reyes “Visión de Anáhuac” (1519) y encuentro ahí las palabras precisas para sacar la conclusión de la jorrnada: “Lo nuestro, lo de Anáhuac, es cosa mejor y más tónica. Al menos, para los que gusten de tener a toda hora alerta la voluntad y el pensamiento claro”.
lunes, 29 de septiembre de 2008
De primaveras, elecciones, nuevos vientos y otras yerbas o simplemente en septiembre no hay segunda sin tercera.
Y llegó la primavera… la alegría … sí, también la alegría, pero de mano del Circo du Soleil.
Una de las cosas que más me llamaba la atención cuando vivía en Moscú era que la primavera llegaba por decreto el 1 de Mayo. Sí, y no es chiste. Uno salía a pasear la noche anterior y por todos lados veía trabajadores plantando flores para recibir el desfile del Primero de Mayo.
En Santiago es un poquitín diferente, máxime si es en año electoral. El 21de septiembre pasó inadvertido, pero la noche del 25, en vísperas del inicio legal de campaña, por doquier se preparaban los candidatos y el reto resultó ser similar al de fin de año, hasta que llegaron las doce de la noche y oficialmente empezó la campaña electoral. Desde una candidata en baby doll, pasando por un candidato al cual literalmente le empelota la política, hasta otros, con la comuna en su corazón.
En Chile lo que abunda hoy son los candidatos, miles de candidatos a alcaldes y concejales. En mi familia suelen decir que tiendo a exagerar un poco las cosas, pero este no es el caso: son miles, literalmente.
Salgo a disfrutar del aire primaveral y encuentro que mi barrio, está invadido de palomas, palomitas, palomotas. No son precisamente aves, ni menos llevan una rama de olivo en el pico. En todos los rincones se ve propaganda: volantes, rayados. Vivo en San Miguel y tengo más que claro que votaré por Julio Palestro para Alcalde y por Carlos García para Concejal, ya que han realizado un muy buen trabajo en estos cuatro años. De modo que ni siquiera hago amago de recoger un volante en la calle, pero en mi jardín inevitablemente tengo que hacerlo y los leo solo para comprobar mi teoría: los candidatos que más hablan del cuidado del medio ambiente, de los residuos domiciliarios, son finalmente los que más ensucian y contaminan.
No estoy contra las campañas ni mucho menos, pero sí de la forma en que se hacen. Me quedo con el tradicional y personalizado puerta a puerta, el entregar en la mano de la vecina o vecino la propaganda. Prefiero la conversación, el diálogo, sobre todo cuando la comuna es el núcleo básico de nuestra democracia. Es en los gobiernos locales donde los ciudadanos debemos participar activamente y para eso necesitamos candidatos que recorran a pie y conozcan a cada uno de los vecinos. Pero en fin, llegará el día en que votaremos digitalmente, y eso a lo mejor nos traiga campañas ambientalmente más amigables.
Con todo, está bastante más entretenida la política…. Las elecciones municipales de este año vienen cargadas de sorpresas. Por fin, no es más de lo mismo. Por primera vez la concertación va en listas separadas para concejales, por primera vez hay pacto por omisión con el Partido Comunista, por primera vez los descolgados de la Concertación llevan sus propios candidatos. Lo que a algunos podría parecer desastroso lo encuentro fantástico: de a poco la ingeniería electoral binominal se empieza a desarmar.
Será el efecto de la primavera… pero creo que finalmente estamos avanzando para lograr un país políticamente más democrático y terminar con el sistema binominal excluyente…
sábado, 20 de septiembre de 2008
De Te Deum laudamus, elecciones y otras yerbas o simplemente en septiembre no hay primera sin segunda
Al asumir como Presidente de la República en noviembre de 1970, el Dr. Salvador Allende G. al entonces Arzobispo de Santiago, Cardenal Raúl Silva Henríquez, que el Te Deum tuviera carácter ecuménico, a lo cual éste accedió. Así, en 1971 el Cardenal Raúl Silva Henríquez invitó a la Catedral Metropolitana de Santiago a obispos y pastores de otras Iglesias a participar con sus oraciones en la ceremonia. De modo que el Te Deum Ecuménico es otro de los legados de Salvador Allende.
Te Deum laundamus, que significa A ti, Dios te alabamos, es un himno muy antiguo cuyos orígenes se remontan al siglo IV y se le atribuye a San Ambrosio su composición.
Este canto de acción de gracias a Dios, se instaló en nuestras tradiciones en 1811 cuando José Miguel Carrera pidió a la autoridad eclesiástica de la época que se celebrara para conmemorar el primer aniversario de la Junta Nacional de Gobierno. Grandes compositores de todo tiempo y lugar han aprovechado para elaborar exquisitas piezas musicales para coro y orquesta. En Chile , la música del Maestro Vicente Bianchi nos acompañó desde 1970 al 2000. El año pasado se estrenó una versión cuya música es obra de Fernando Carrasco.
Siguiendo con la historia, en un comienzo este canto de gracias se entonaba al final de la misa. Se dice que fue a petición de Miguel Luis Amunátegui que en 1870 el Te Deum se comenzó a celebrar cada 18 de Septiembre sin eucaristía. (En aquella época para recibir la comunión se requerían varios días de ayuno).
Empiezo a buscar alguna fuente que me corrobore que fue Amunátegui el autor de la iniciativa. Los textos que encuentro en internet dicen todos lo mismo, pero por alguna razón no terminan de convencerme. La duda me intranquiliza y parto a mi escritorio a buscar en la biblioteca la Historia de Chile de Encina-Castedo. Debo admitir que no hallé la respuesta.
Sin embargo, lo que encontré durante la búsqueda hizo que olvidara la razón que me llevó de abrir el Tomo II de Encina Castedo. Amunátegui, Ministro del Interior en la segunda administración de JJ Pérez, al exponer su programa en la Cámara de Diputados afirmó: “Los gobiernos tienen el imperioso deber de garantir a todos la más amplia libertad para difundir sus ideas y hacerlas aceptar; pero, al mismo tiempo, tienen el no menos santo de evitar, en cuanto de ellos dependa, los arranques y discordias civiles…” “La diversidad de opiniones, conveniente y necesaria, no justifica en ningún modo la existencia de odios profundos y encarnizados entre los individuos de una misma nación, entre hermanos que deben trabajar por la prosperidad de la patria común.”
Me entusiasmo y sigo leyendo. Me encuentro con la libertad de exámenes promulgada el 15 de enero de 1872 por el Ministro Abdón Cifuentes pero esa gran iniciativa me parece la nada misma cuando descubro que Amunátegui en el Gobierno de Aníbal Pinto, siendo Ministro de Justicia e Instrucción Pública, resolvió por decreto, dictado del 6 de febrero de 1877, que las mujeres podíamos ser admitidas a rendir exámenes válidos en la Universidad de Chile para optar a títulos profesionales siempre que nos sometiésemos a las mismas condiciones de los hombres.
¡Grande Amunátegui!
Qué dirías hoy si vieras a una mujer Presidenta en Chile en un Te Deum Ecuménico justo además al día siguiente de que Salvador Allende ganase su segunda elección…Esta vez desde la eternidad, como el personaje más importante de nuestra historia.









