“Anoche tuve un sueño, soñé con un país…”, grandes líderes en algún momento de sus vidas utilizaron esa oración para dar cuenta de sus anhelos, proyectos y propuestas políticas. Como no es mi caso, recurriré a un criollismo, ya que las muñecas no tienen color político y cualquiera puede tener una, de modo que no encuentro razón para que la mía no hable.
Pues bien, mi muñeca me habló y me dijo cosas, tantas cosas que ante los futuros acontecimientos, llámese Convención Socialista Presidencial, haré un esfuerzo de transmitirles ordenada y sintéticamente sus inquietudes y consejos. La muñeca me dijo:
¿Leíste bien el instructivo que envió el Secretario General del Partido sobre quienes participan y como se inscriben las pre-candidaturas? Es fundamental que al presentar mi candidatura cumpla con todas las formalidades, no vaya a ser que más de alguien crea que es una tomadura de pelo.
¿Qué pasa con aquellos que fueron delegados electos al Congreso y que hoy no están en los registros? ¿Pueden ellos avalar candidaturas? Algunos delegados a Panimávida que han apoyado mi postulación hoy no están en los padrones. Vuelvo a leer el instructivo y veo que se hace hincapié en su condición de delegados al momento del evento.
¿Qué ocurre con los Alcaldes y Concejales que participaron en el Congreso y luego no fueron reelectos o no fueron candidatos? Imagino que funciona el mismo criterio que para lo anterior.
Me aconsejó: “Más vale que preguntes”. Pero comienzan a asaltarme las dudas sobre las bondades del consejo de la muñeca. Si pregunto y envío una carta formal, lo más probable que ni mis nietos reciban la respuesta. Para que no piensen que hablo por hablar o escribo por escribir: sigo esperando que el Tribunal Supremo me responda una presentación que hice en el año 2006 (sobre los extemporáneos e inoportunos dichos al Mercurio de un dirigente nacional del Partido). Si esto parece de data muy antigua, aporto un ejemplo más reciente: en noviembre pasado envié una carta al Presidente y Secretario General del Partido y... muy bien, gracias.
Ahí la muñeca me dijo: hay que solicitar a la Comisión Defensora Ciudadana que haga extensiva a los partidos político la norma que rige en la administración pública y que establece plazos para responder la correspondencia.
Bueno, pero volviendo a lo central, lo último que me dijo fue: nadie te garantiza la elección. Me sugirió una gira por Centroamérica el Cáribe para buscar apoyos internacionales y sólo al regreso resolver sobre la candidatura.
Por lo cual, queridos amig@s, a todos aquell@s que han apoyado mi candidatura y que se han ofrecido de jefes de campaña, mis agradecimientos profundos.
Para este viaje me llevaré de texto de consulta el Oráculo del Concertacionista y estudiaré profundamente los criterios que se aplican a la contingencia:
Criterio PS: Sube uno, baja uno.
Criterio PPD: sube uno bajan tres.
Criterio DC: todo para mi, si no, no hay acuerdo.
Criterio Perez Yoma: apretar los dientes.
Criterio Lagos: que las instituciones funcionen.
No los defraudaré, haré una pausa reflexiva en esta difícil tarea de ser candidata y a mi regreso informaré al país mi decisión.
Pues bien, mi muñeca me habló y me dijo cosas, tantas cosas que ante los futuros acontecimientos, llámese Convención Socialista Presidencial, haré un esfuerzo de transmitirles ordenada y sintéticamente sus inquietudes y consejos. La muñeca me dijo:
¿Leíste bien el instructivo que envió el Secretario General del Partido sobre quienes participan y como se inscriben las pre-candidaturas? Es fundamental que al presentar mi candidatura cumpla con todas las formalidades, no vaya a ser que más de alguien crea que es una tomadura de pelo.
¿Qué pasa con aquellos que fueron delegados electos al Congreso y que hoy no están en los registros? ¿Pueden ellos avalar candidaturas? Algunos delegados a Panimávida que han apoyado mi postulación hoy no están en los padrones. Vuelvo a leer el instructivo y veo que se hace hincapié en su condición de delegados al momento del evento.
¿Qué ocurre con los Alcaldes y Concejales que participaron en el Congreso y luego no fueron reelectos o no fueron candidatos? Imagino que funciona el mismo criterio que para lo anterior.
Me aconsejó: “Más vale que preguntes”. Pero comienzan a asaltarme las dudas sobre las bondades del consejo de la muñeca. Si pregunto y envío una carta formal, lo más probable que ni mis nietos reciban la respuesta. Para que no piensen que hablo por hablar o escribo por escribir: sigo esperando que el Tribunal Supremo me responda una presentación que hice en el año 2006 (sobre los extemporáneos e inoportunos dichos al Mercurio de un dirigente nacional del Partido). Si esto parece de data muy antigua, aporto un ejemplo más reciente: en noviembre pasado envié una carta al Presidente y Secretario General del Partido y... muy bien, gracias.
Ahí la muñeca me dijo: hay que solicitar a la Comisión Defensora Ciudadana que haga extensiva a los partidos político la norma que rige en la administración pública y que establece plazos para responder la correspondencia.
Bueno, pero volviendo a lo central, lo último que me dijo fue: nadie te garantiza la elección. Me sugirió una gira por Centroamérica el Cáribe para buscar apoyos internacionales y sólo al regreso resolver sobre la candidatura.
Por lo cual, queridos amig@s, a todos aquell@s que han apoyado mi candidatura y que se han ofrecido de jefes de campaña, mis agradecimientos profundos.
Para este viaje me llevaré de texto de consulta el Oráculo del Concertacionista y estudiaré profundamente los criterios que se aplican a la contingencia:
Criterio PS: Sube uno, baja uno.
Criterio PPD: sube uno bajan tres.
Criterio DC: todo para mi, si no, no hay acuerdo.
Criterio Perez Yoma: apretar los dientes.
Criterio Lagos: que las instituciones funcionen.
No los defraudaré, haré una pausa reflexiva en esta difícil tarea de ser candidata y a mi regreso informaré al país mi decisión.



