miércoles, 16 de diciembre de 2009

Con Urgencia Valor y decisión


Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales han puesto fin a la polémica sobre el futuro de la Concertación. La coalición que gestionó, con grandes éxitos y pero también con errores, la transición a la democracia, se encuentra al borde de la desaparición, víctima de su incapacidad de renovarse y del afán de sus líderes de perpetuarse en las instancias de poder.

Las elecciones del 13 de diciembre marcaron el advenimiento de un nuevo escenario, que exije acciones responsables, audaces e inmediatas para el logro de un amplio consenso de las fuerzas progresistas, a fin impedir que Chile caiga en manos del conservadurismo revanchista, personalizado en Sebastián Piñera.

De ahí, la urgencia extrema de crear un nuevo y amplio referente progresista, que incluya lo que resta de la Concertación, el Partido Comunista y los sectores que respaldan a Marco Enríquez-Ominami,

Pero, para ello, los dirigentes políticos que propiciaron con su inmovilismo la actual situación deben asumir sus responsabilidades y abandonar sus cargos ya, ahora, sin dilación. Se equivocan profundamente aquellos que esgrimen como argumento el “mal menor” como el instrumento para la captación del voto progresista del 27 por ciento de los chilenos que respaldaron a Marco Enríquez-Ominami y a Jorge Arrate para la candidatura de Eduardo Frei.

La suma de voluntades y esfuerzos para que el país avance por la vía del progresismo inclusivo, demanda cambios ahora, pues ya los gestos no bastan. Hay que demostrarle a la ciudadanía con hechos, y no palabras, que su voz ha sido oída y asumir nuevas formas de hacer política, con transparencia y amplitud, relegando al pasado el hermetismo de las elites, más preocupadas de su propia conservación que del proyecto que dicen representar.

El desafío que afrontan hoy los progresistas responsables es conseguir cuanto antes un nuevo consenso, que permita reformular el programa de campaña electoral sobre nuevas bases, con nuevas ideas, nuevas fuerzas y nuevas personas. Tiempo hay, pero muy poco. Lo que falta es valor y decisión.

1 comentario:

Norelys Morales Aguilera dijo...

Saludo tu visión. Sigo atentamente lo que sucede.